Cómo gestionar un impago de alquiler con avalista: Pasos para propietarios
- Hoozzee

- 12 jul 2025
- 8 Min. de lectura
Actualizado: 8 mar
Cómo Gestionar un Impago de Alquiler con Avalista: Guía Completa para Propietarios
El impago de alquiler es una de las mayores preocupaciones de los propietarios en España. Cuando existe un avalista en el contrato de arrendamiento, la situación adquiere matices legales específicos que es fundamental conocer. Según datos del Consejo General del Poder Judicial, los procedimientos por impago de alquiler representan una parte significativa de los asuntos civiles en España, lo que refleja la importancia de este tema para el mercado inmobiliario.
En esta guía completa analizamos paso a paso cómo gestionar un impago de alquiler cuando existe avalista, desde la prevención hasta la resolución judicial, incluyendo las actualizaciones normativas más recientes de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y la Ley de Vivienda de 2023.
¿Qué es un Avalista en un Contrato de Alquiler?
Un avalista (o fiador) es una persona que se compromete solidariamente al cumplimiento de las obligaciones del inquilino frente al propietario. Esto significa que si el arrendatario deja de pagar la renta, el avalista asume la responsabilidad del pago. Este mecanismo está regulado en los artículos 1822 a 1856 del Código Civil español.
Es importante distinguir entre dos tipos de aval: el aval solidario, donde el propietario puede reclamar directamente al avalista sin necesidad de agotar primero las vías contra el inquilino, y el aval subsidiario, donde solo puede acudirse al avalista después de demostrar la insolvencia del arrendatario. En la práctica inmobiliaria española, lo más habitual y recomendable es incluir una cláusula de aval solidario.
Requisitos legales del avalista
Para que el aval sea legalmente válido, debe cumplir ciertos requisitos: el avalista debe ser mayor de edad con plena capacidad legal, disponer de solvencia económica suficiente para cubrir las obligaciones del contrato, y el aval debe formalizarse por escrito en el propio contrato de arrendamiento o en documento anexo. Es recomendable que el avalista acredite su solvencia mediante nóminas, declaración de la renta o certificado de titularidad de bienes inmuebles.
Señales de Alerta: Identificar un Posible Impago
La prevención es fundamental en la gestión de alquileres. Existen varias señales que pueden anticipar problemas de pago y que todo propietario debe conocer para actuar con rapidez.
Entre las señales más comunes se encuentran los retrasos recurrentes en el pago de la renta, aunque sean de pocos días. También las comunicaciones evasivas, cuando el inquilino comienza a evitar llamadas o mensajes del propietario. La solicitud de aplazamientos o pagos parciales de forma repetida puede indicar dificultades económicas crecientes. Otros indicadores incluyen cambios en la situación laboral del inquilino o la acumulación de deudas con la comunidad de propietarios por gastos que le correspondan.
Primeros Pasos ante un Impago de Alquiler
Cuando se produce el primer impago, es fundamental actuar con rapidez pero también con prudencia. La gestión adecuada en las primeras semanas puede determinar la resolución favorable del conflicto.
1. Comunicación directa con el inquilino
El primer paso siempre debe ser el contacto directo con el arrendatario para conocer los motivos del impago. Es posible que se trate de un problema puntual (enfermedad, retraso bancario, cambio de empleo) que pueda resolverse de manera amistosa. Documenta siempre estas comunicaciones por escrito, preferiblemente por correo electrónico o mensajería con acuse de recibo.
2. Envío de burofax al inquilino
Si no hay respuesta o el impago se mantiene, envía un burofax certificado con acuse de recibo al inquilino. Este documento debe incluir: identificación del contrato de arrendamiento, las mensualidades impagadas con sus importes, un plazo razonable para el pago (habitualmente 30 días), y la advertencia de que se procederá a la reclamación al avalista y, en su caso, a la vía judicial. El burofax tiene validez legal como prueba fehaciente de comunicación.
3. Notificación formal al avalista
Si el aval es solidario, puedes reclamar al avalista simultáneamente o incluso antes que al inquilino. No obstante, por buena praxis, lo recomendable es notificar primero al arrendatario. Envía un burofax al avalista informándole del impago y requiriéndole el pago conforme a su compromiso contractual. Incluye copia o referencia de la cláusula de aval y el detalle de las cantidades adeudadas.
Marco Legal: Derechos del Propietario ante el Impago
La legislación española otorga al propietario varios instrumentos legales para proteger sus derechos en caso de impago de alquiler.
Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU)
El artículo 27.2.a) de la LAU establece que el arrendador podrá resolver el contrato por falta de pago de la renta. Esta resolución permite iniciar un procedimiento de desahucio por impago. Además, el artículo 36 regula las garantías adicionales, incluido el aval, estableciendo que en contratos de hasta cinco años (o siete si el arrendador es persona jurídica), las garantías adicionales no podrán exceder de dos mensualidades de renta.
Ley de Vivienda 2023
La Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el Derecho a la Vivienda, introdujo modificaciones importantes que afectan a los procedimientos de desahucio. Entre las principales novedades se encuentran la obligatoriedad de informar al arrendatario sobre los servicios sociales disponibles, la posibilidad de suspensión del desahucio si el inquilino se encuentra en situación de vulnerabilidad, y los plazos específicos para la resolución de estos procedimientos. Es fundamental que el propietario conozca estas modificaciones para adaptar su estrategia legal.
Reclamación al avalista: procedimiento legal
La reclamación al avalista puede realizarse de forma extrajudicial (mediante burofax y negociación) o judicial. En caso de aval solidario, el propietario puede interponer demanda directamente contra el avalista sin necesidad de demandar previamente al inquilino. En la práctica, lo más eficaz suele ser demandar conjuntamente a ambos para obtener una condena solidaria.
Procedimiento de Desahucio por Impago: Paso a Paso
Si las gestiones amistosas fracasan, el propietario deberá acudir a la vía judicial. El procedimiento de desahucio por impago está regulado en la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Requisitos para iniciar el procedimiento
Para presentar la demanda de desahucio necesitarás: contrato de arrendamiento firmado, burofaxes enviados al inquilino y al avalista con acuses de recibo, justificantes de los pagos no realizados (extractos bancarios), certificado de empadronamiento del inmueble, y nota simple del Registro de la Propiedad. Es imprescindible contar con abogado y procurador para este procedimiento.
Demanda de desahucio con reclamación de rentas
La demanda puede acumular dos pretensiones: el desahucio (recuperación de la posesión del inmueble) y la reclamación de las rentas impagadas más intereses. Es recomendable incluir al avalista como codemandado para que la sentencia sea ejecutable también frente a él. El juzgado competente es el del lugar donde se encuentre la finca arrendada.
Plazos y duración del proceso
Una vez admitida la demanda, el juzgado señala fecha para juicio y, en su caso, para el lanzamiento (desahucio efectivo). El inquilino puede enervar la acción (paralizar el desahucio) pagando todas las cantidades adeudadas antes del juicio, pero solo puede ejercer este derecho una vez. Los plazos judiciales varían según el partido judicial, pero normalmente oscilan entre tres y doce meses desde la presentación de la demanda hasta la ejecución del lanzamiento.
Alternativas al Procedimiento Judicial
Antes de acudir a los tribunales, existen alternativas que pueden resultar más rápidas y económicas para ambas partes.
Negociación y acuerdo de pago
Un plan de pagos fraccionados puede ser una solución viable si el inquilino atraviesa dificultades temporales. Formaliza cualquier acuerdo por escrito ante notario o con asesoramiento legal, incluyendo plazos concretos, consecuencias del incumplimiento y la participación del avalista como garante del plan de pagos.
Mediación
Los servicios de mediación, tanto públicos como privados, pueden facilitar un acuerdo entre las partes de forma más rápida y menos costosa que un juicio. En muchos municipios españoles existen servicios gratuitos de mediación en materia de vivienda que pueden ser especialmente útiles.
Resolución consensuada del contrato
En algunos casos, la mejor opción para el propietario es negociar la salida voluntaria del inquilino a cambio de condonar parte de la deuda. Esta solución, aunque pueda parecer desfavorable, evita los costes y tiempos de un procedimiento judicial y permite volver a poner el inmueble en el mercado rápidamente.
Prevención del Impago: Mejores Prácticas para Propietarios
La mejor forma de gestionar un impago es evitarlo. Estas son las medidas preventivas más eficaces para propietarios en España.
Selección rigurosa del inquilino
Antes de firmar el contrato, verifica la solvencia del inquilino solicitando nóminas de los últimos tres meses, contrato de trabajo o certificado de actividad como autónomo, declaración de la renta del último ejercicio, y referencias de arrendadores anteriores. Es legítimo que el propietario solicite esta documentación y es una práctica habitual en el mercado de alquiler español.
Contrato bien redactado
Un contrato de arrendamiento completo y bien redactado es la primera línea de defensa. Debe incluir cláusulas claras sobre: forma y plazo de pago de la renta, consecuencias del impago, datos completos del avalista con su compromiso firmado, actualización de la renta según el índice de referencia correspondiente, y causas de resolución del contrato.
Seguro de impago de alquiler
Contratar un seguro de impago complementario al aval personal ofrece una doble protección. Estos seguros cubren habitualmente entre 12 y 18 meses de rentas impagadas, los gastos de defensa jurídica, y en algunos casos, los daños al inmueble. El coste suele oscilar entre el 3% y el 5% de la renta anual, una inversión que puede ahorrar miles de euros y meses de preocupación.
Gestión Digital del Alquiler con Hoozzee
La tecnología puede ser una aliada fundamental en la prevención y gestión de impagos de alquiler. Hoozzee es una plataforma integral de gestión inmobiliaria que permite a los propietarios profesionalizar la administración de sus alquileres.
Con Hoozzee puedes automatizar los recordatorios de pago a tus inquilinos, generar recibos y facturas de forma automática, llevar un control centralizado de todos tus contratos con alertas de vencimiento, documentar todas las comunicaciones con inquilinos y avalistas de forma organizada, y gestionar incidencias y mantenimiento del inmueble desde una única plataforma.
Al digitalizar la gestión de tus alquileres con Hoozzee, reduces significativamente el riesgo de impago gracias a la automatización y al seguimiento continuo de los pagos. Además, en caso de que se produzca un impago, dispondrás de toda la documentación organizada y accesible para actuar con rapidez.
Preguntas Frecuentes sobre Impago de Alquiler con Avalista
¿Puede el propietario reclamar directamente al avalista sin avisar al inquilino?
Depende del tipo de aval. Si es un aval solidario (lo más habitual), el propietario puede reclamar directamente al avalista sin necesidad de agotar primero las vías contra el inquilino. Si es un aval subsidiario, debe demostrar previamente la insolvencia del arrendatario. No obstante, por buena praxis y para evitar complicaciones, se recomienda notificar a ambos simultáneamente.
¿Cuánto tiempo tarda un desahucio por impago en España?
Los plazos varían según el partido judicial y la carga de trabajo del juzgado. Generalmente, un procedimiento de desahucio por impago puede durar entre tres y doce meses desde la presentación de la demanda. La Ley de Vivienda 2023 ha introducido mecanismos que pueden alargar el proceso si el inquilino está en situación de vulnerabilidad.
¿Qué ocurre si el avalista tampoco puede pagar?
Si tanto el inquilino como el avalista son insolventes, el propietario puede obtener una sentencia condenatoria contra ambos y ejecutarla cuando mejore su situación económica. Las sentencias de este tipo prescriben a los cinco años. También puede solicitarse el embargo de bienes presentes y futuros de ambos deudores.
¿El avalista puede revocar su aval durante el contrato?
El avalista no puede revocar unilateralmente su compromiso durante la vigencia del contrato original. Sin embargo, si el contrato se prorroga tácitamente más allá del plazo inicialmente pactado, el avalista puede quedar liberado salvo que en la cláusula de aval se haya previsto expresamente la extensión a las prórrogas. Por eso es crucial redactar correctamente esta cláusula.
¿Puedo reclamar al avalista los daños al inmueble además de las rentas impagadas?
Depende de la redacción de la cláusula de aval. Si el aval cubre genéricamente "todas las obligaciones del arrendatario", podrá extenderse a daños, suministros impagados y otros conceptos. Si se limita expresamente al pago de la renta, no será posible reclamar otros conceptos al avalista. De ahí la importancia de una redacción amplia y precisa del aval.
¿Qué alternativas existen al avalista personal?
Además del avalista personal, los propietarios pueden solicitar un aval bancario (una entidad financiera garantiza el pago), contratar un seguro de impago de alquiler, solicitar un depósito adicional (limitado a dos mensualidades según la LAU para contratos de hasta cinco años), o utilizar plataformas como Hoozzee que ofrecen herramientas de verificación de inquilinos y gestión profesional del arrendamiento.


